¿Qué es un sonograma pélvico?

Una ecografía pélvica es una prueba de diagnóstico por imágenes que se utiliza para visualizar la estructura interna de los órganos en la región pélvica. Los hombres pueden necesitar una ecografía pélvica para examinar las vesículas postradas, vesicales o seminales. La infertilidad, el dolor pélvico inexplicable o el sangrado vaginal anormal pueden indicar la necesidad de que una mujer se haga un examen de ultrasonido. La prueba no invasiva se usa para diagnosticar trastornos reproductivos, incluidos fibromas, quistes y pólipos, y puede indicar la necesidad de realizar más pruebas de cáncer colorrectal o de próstata. Este procedimiento es indoloro y generalmente solo requiere una cita de 15 minutos.

El ultrasonido se usa comúnmente durante el embarazo para medir el crecimiento del bebé nonato. Las imágenes producidas pueden revelar la cantidad de líquido amniótico dentro del útero y cualquier problema de desarrollo que pueda tener el bebé. Se usa un sonograma para confirmar la fecha de vencimiento de un embarazo y determinar la colocación de la placenta cuando se acerca el momento del parto.

La ecografía pélvica se puede administrar mediante un examen transvaginal, transrectal o transabdominal. El que se use depende del órgano o afección médica para la cual se evalúa a la persona. En algunos casos, el médico recomendará una combinación de exámenes de ultrasonido para obtener un registro de imagen completo de toda la región pélvica.

Antes de una ecografía pélvica transabdominal, una persona necesitará beber una gran cantidad de agua. Una vejiga llena permite que las ondas de sonido transmitidas por la máquina de ultrasonido produzcan imágenes más claras para su evaluación. La persona puede sentir una fuerte necesidad de orinar durante el examen.

Durante la ecografía transabdominal, una persona deberá acostarse boca arriba. El técnico que administra la ecografía pélvica aplicará una sustancia de gel en el área abdominal. El gel ayuda en la transmisión de las ondas sonoras durante la prueba. Un pequeño instrumento portátil llamado transductor se desliza suavemente por el abdomen y las imágenes se proyectan en la pantalla de una computadora cercana. El técnico puede etiquetar las imágenes vistas durante la ecografía pélvica para una evaluación rápida por parte del médico.

Una ecografía pélvica transvaginal produce imágenes de un pequeño transductor insertado en la vagina. Se realiza en un entorno similar a un examen ginecológico anual. Una mujer necesitará acostarse en una mesa de examen y colocar los pies en los estribos. El transductor se lubrica y se coloca dentro de la vagina. Las imágenes producidas se transmiten instantáneamente a una pantalla de computadora cercana y se guardan para referencia futura.

El sonograma pélvico transrectal generalmente se realiza en hombres evaluados por salud postrada o cáncer colorrectal. Durante la evaluación, un hombre deberá acostarse de lado en la mesa de examen. El técnico insertará un transductor lubricado muy pequeño a través del ano y dentro del recto. Generalmente no se experimentan molestias residuales después de una ecografía transrectal.

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